martes, 21 de abril de 2009

TIPOS DE LECHE PARA LACTANCIA ARTIFICIAL

Para las madres que no pueden o no quieren dar el pecho hay en el mercado una amplia gama de leches de fórmula, modificadas para parecerse lo máximo posible desde el punto de vista nutricional a la leche materna. De momento, no se ha conseguido una composición idéntica pero los laboratorios trabajan para que los pequeños que no maman cubran sus necesidades tanto energéticas como nutricionales en función de su edad.

No vale cualquier leche, hay que tener en cuenta que las necesidades de un bebé de pocos días nada tienen que ver con las de un niño de 8 meses que ya ha introducido en su dieta alimentos diferentes a la leche.

Por lo tanto, es imprescindible seguir el consejo del pediatra a la hora de escoger la leche de fórmula.

En las estanterias del mercado encontramos leches de inicio o de primera etapa y leches de continuación o de segunda etapa.

Las primeras se denominan leches para lactantes y se utilizan desde el nacimiento hasta los 4 o 6 meses aproximadamente. Deben cubrir por sí solas las necesidades energéticas y nutricionales del pequeño para un buen desarrollo en la primera etapa de su vida (es el único alimento que puede tomar).

Están adaptadas a las necesidades del recién nacido. Generalmente están fortalecidas con minerales como el hierro (siempre debe aparecer en el etiquetado) y enriquecidas con nucleótidos (mejoran la respuesta inmune y favorecen la maduración del sistema intestinal), taurina (colabora en el desarrollo de la función visual y en la maduración del sistema nervioso central), carnitina (interviene en la maduración del sistema nervioso, el desarrollo visual y la formación de las membranas celulares), ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega 3 y omega 6 (contribuyen al desarrollo psicomotor, cognitivo y visual del bebé), ácido palmítico en posición beta (ayuda a absorber mejor las grasas y el calcio), prebióticos (estimulan el desarrollo de la flora intestinal y mejoran el tránsito) y prebióticos (bifidobacterias y lactobacilus vivos que previenen infecciones intestinales y refuerzan la flora intestinal).

Las segundas son fórmulas destinadas a los lactantes a partir de los 4 o 6 meses de edad hasta el año aproximadamente.Tienen una composición intermedia entre la leche materna y la leche de vaca. Sus tomas se combinan con la introducción de otros alimentos (por eso no aportan toda la energía necesaria para cubrir las necesidades del bebé).


Deben aportar el 50% aproximadamente de los requerimientos diarios de energía del lactante, y asegurar el aporte de calcio necesario para su crecimiento (este se cubre con 500 ml de leche diarias). El resto de la energía provendrá de alimentos complementarios (papillas de frutas, purés de verduras, cereales, etc.).